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Disfruté al máximo de mi propia naturaleza, y todos sabemos que ahí reside la felicidad, aunque, para calmarnos mutuamente, de vez en cuando pretendemos condenar tales alegrías como egoísmo.
Disfruté al máximo de mi propia naturaleza, y todos sabemos que ahí reside la felicidad, aunque, para calmarnos mutuamente, de vez en cuando pretendemos condenar tales alegrías como egoísmo.