Autores:
  • Todos los demás estafadores de la tierra no son nada para los que se estafan a sí mismos, y con tales pretensiones me engañé a mí mismo. Sin duda una cosa curiosa. Que yo tomara inocentemente media corona mala de fabricación ajena, es bastante razonable; ¡pero que yo considerara a sabiendas la moneda espuria de mi propia fabricación, como dinero bueno!

    Charles Dickens (1881). “Great Expectations”, p.254