-
No pretendo oponerme a un conocimiento profundo de las obras famosas que leemos. Sólo me opongo a los interminables comentarios y a las desconcertantes críticas que sólo enseñan una cosa: hay tantas opiniones como hombres.
No pretendo oponerme a un conocimiento profundo de las obras famosas que leemos. Sólo me opongo a los interminables comentarios y a las desconcertantes críticas que sólo enseñan una cosa: hay tantas opiniones como hombres.