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Siempre me trataron como si me hubiera empeñado en nacer, en contra de los dictados de la razón, la religión y la moral, y en contra de los argumentos disuasorios de mis mejores amigos.
Siempre me trataron como si me hubiera empeñado en nacer, en contra de los dictados de la razón, la religión y la moral, y en contra de los argumentos disuasorios de mis mejores amigos.