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Pero debo continuar", dijo la Dama Amaltea, "porque nunca está terminado. Incluso cuando despierto, no puedo decir qué es real y qué estoy soñando mientras me muevo y hablo y como mi cena. Recuerdo lo que no puede haber sucedido, y olvido algo que me está sucediendo saber. La gente me mira como si debiera conocerlos, y los conozco en el sueño, y siempre el fuego me acerca, aunque estoy despierto...