-
Nuestra vida de pobreza es tan necesaria como el propio trabajo. Sólo en el cielo veremos cuánto debemos a los pobres por ayudarnos a amar mejor a Dios gracias a ellos.
Nuestra vida de pobreza es tan necesaria como el propio trabajo. Sólo en el cielo veremos cuánto debemos a los pobres por ayudarnos a amar mejor a Dios gracias a ellos.