-
Es interesante sentir la presión de tener que ser extrovertido, porque creo que en general, como ser humano, soy pesimista e introvertido. Pero es genial, porque es una faceta totalmente diferente de mí, y me impresiono a mí misma. Incluso en momentos en los que creo que no hay forma posible de que pueda ser simpático, de repente lo saco y me impresiono a mí mismo.