-
Nuestros esfuerzos por desconectarnos de nuestro propio sufrimiento acaban desconectando nuestro sufrimiento del sufrimiento de Dios por nosotros. La salida de nuestra pérdida y dolor está en y a través.
Nuestros esfuerzos por desconectarnos de nuestro propio sufrimiento acaban desconectando nuestro sufrimiento del sufrimiento de Dios por nosotros. La salida de nuestra pérdida y dolor está en y a través.