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En cuanto me lo dijo el médico, me quedé muda. Mi madre y mi padre estaban conmigo, y luego todos nos vinimos abajo. Yo decía: No, tengo mi vuelo a Sydney en dos horas. Voy a coger un avión.
En cuanto me lo dijo el médico, me quedé muda. Mi madre y mi padre estaban conmigo, y luego todos nos vinimos abajo. Yo decía: No, tengo mi vuelo a Sydney en dos horas. Voy a coger un avión.