-
Puedes decirle a un hombre que eres un demonio, pero no que te suene la nariz; sólo a él, que puede soportar algo así, puedes decírselo todo.
Puedes decirle a un hombre que eres un demonio, pero no que te suene la nariz; sólo a él, que puede soportar algo así, puedes decírselo todo.