-
Describiría mi vida interior como una vigilancia constante, siempre lista para huir o responder con violencia. Me siento así desde que era pequeña. Aunque a menudo es bastante divertido, a veces es agotador vivir conmigo mismo, y cuando estoy cansado y agobiado, me deprimo mucho. Si no puedo trabajar durante mucho tiempo, empiezo a cuestionarme mi propósito en esta tierra y si merezco vivir o no. Cuando miro a otras personas, tengo la sensación de que viven consigo mismas con mucha más gracia.