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Evidentemente, todo ha estado siempre definido por la ideología dominante. Pero la ideología dominante ha sido capaz de aceptar la literatura femenina tanto como la masculina. Yo diría que a las mujeres se les ha impedido crear por diversas razones, como tan admirablemente explica Virginia Woolf en Una habitación propia. Cuando han creado, en general han sido reconocidas. En la literatura no ha sido tan opresivo como, por ejemplo, en la pintura, donde incluso se ha negado siempre la existencia de tantas mujeres pintoras.