-
El comportamiento homosexual es y seguirá siendo siempre ante el Señor un pecado abominable. Llamarlo de otra manera en virtud de alguna definición política no cambia esa realidad.
El comportamiento homosexual es y seguirá siendo siempre ante el Señor un pecado abominable. Llamarlo de otra manera en virtud de alguna definición política no cambia esa realidad.