-
Lo que más o menos me motivó a unirme al Partido Pantera Negra fue que yo, junto con algunos de los camaradas con los que trabajaba en New York, habíamos oído hablar del Partido Pantera Negra, y estaban haciendo cosas que queríamos hacer en New York, y pensamos que sería un vehículo mejor que el que teníamos en marcha en New York. Estaban mejor organizados y ya tenían su Plataforma y Programa de Diez Puntos, y la gente ya había oído hablar de ellos. Así que decidimos unirnos al partido, cuando se nos diera la oportunidad.