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Por suerte, el productor estaba llegando y, cuando me vio [vestida de anciana], no sabía qué pensar. Le dije: 'Soy tu abuela, aquí tienes tu almuerzo, cariño', y conseguí mi primer programa de televisión en México.
Por suerte, el productor estaba llegando y, cuando me vio [vestida de anciana], no sabía qué pensar. Le dije: 'Soy tu abuela, aquí tienes tu almuerzo, cariño', y conseguí mi primer programa de televisión en México.