-
El deseo que nos impulsa a merecer alabanzas refuerza nuestras buenas cualidades, y las alabanzas que se hacen al ingenio, al valor y a la belleza, tienden a aumentarlas.
El deseo que nos impulsa a merecer alabanzas refuerza nuestras buenas cualidades, y las alabanzas que se hacen al ingenio, al valor y a la belleza, tienden a aumentarlas.