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Obviamente, nuestro sistema político está profundamente corrompido, entre otras cosas, por la influencia del dinero. Pero, a un nivel más profundo, la estructura actual es defectuosa porque sólo busca dos cosas en los ciudadanos: votos y dinero. No creo que se produzca ninguna curación hasta que no se considere a los ciudadanos de una forma totalmente nueva.