-
Lo más difícil para mí es llorar. De donde vengo me han inculcado desde pequeño que los hombres no lloran. Gracias a Dios por los lagrimales y el mentol.
Lo más difícil para mí es llorar. De donde vengo me han inculcado desde pequeño que los hombres no lloran. Gracias a Dios por los lagrimales y el mentol.