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Ten por cierto que si un hombre habla de sus desgracias hay en ellas algo que no le es desagradable; porque donde no hay más que pura miseria nunca se recurre a mencionarla.
Ten por cierto que si un hombre habla de sus desgracias hay en ellas algo que no le es desagradable; porque donde no hay más que pura miseria nunca se recurre a mencionarla.