-
Ha habido momentos en mi adolescencia en los que me rendí. Me decía: 'Nunca voy a ser guapa. Nunca voy a ser como una de esas personas que salen en las portadas de las revistas'. Siempre me pareció muy extraño que la proyección de cómo era la gente en los anuncios no se pareciera en nada a la gente que realmente los compraba. ¿Me entiendes? Nunca entendí ese desajuste, y ahora empiezo a ver que la gente que ves en los medios se parece mucho más a la gente que es en realidad.