-
Fábricas de cachorros. Estos criaderos comerciales son horribles. Los animales viven en jaulas diminutas de alambre, con poca o ninguna interacción humana durante toda su vida. Rara vez, o nunca, se les atiende médicamente y se les obliga a criar una y otra vez y a ver cómo les quitan a sus bebés para venderlos a tiendas de mascotas. Es un negocio de oferta y demanda, así que cuanta más gente deje de ir a las tiendas de mascotas y opte por adoptar en su lugar, antes podremos acabar con estas fábricas de cachorros.