Autores:
  • Tenía muy baja autoestima. Los libros me salvaron. Encontré amigos en historias como Las crónicas de Narnia y Un árbol crece en Brooklyn. Durante la hora del almuerzo en la escuela evitaba las interacciones sociales sentándome en el lavabo del baño y leyendo. Mi madre trabajaba en la cafetería del colegio. Cuando me entraba mucha ansiedad, me ponía un abrigo, cogía mi libro y una linterna y me escondía en el congelador con los macarrones con queso.

    Source: therumpus.net