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Armas, traiciones, sicarios... Puedo acostumbrarme a muchas cosas, pero nunca me acostumbraré a dormir donde se aparean los bichos del apocalipsis -dijo Miércoles, entrando en la habitación y mirando a su alrededor. Dejó caer su Birkin al suelo y oyó que algo se movía detrás de la cómoda de plástico barato recubierta de chapa de madera. Se volvió hacia Alvin, con la cabeza ladeada. "En serio. No digo que sea de cinco estrellas... Digo que vayas a Expedia y encuentres un sitio que tenga estrellas... las que sean.