-
Una vez que se haya barrido el confeti y se hayan tirado las botellas de champán, se impondrá una realidad más sobria. No sólo que su ganancia neta de delegados esta semana será, como mucho, de un solo dígito. Sino algo peor. No hay ningún escenario plausible en el que Clinton pueda ganar la nominación. Al menos no democráticamente.