-
Sólo el peligro nos da a conocer nuestros propios recursos, nuestras virtudes, nuestras armaduras y armas, nuestro espíritu, y nos obliga a ser fuertes.
Sólo el peligro nos da a conocer nuestros propios recursos, nuestras virtudes, nuestras armaduras y armas, nuestro espíritu, y nos obliga a ser fuertes.