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Un verdadero perseguidor de Dios no se contenta con la verdad pasada; debe tener la verdad presente. Los perseguidores de Dios no quieren sólo estudiar de las páginas mohosas de lo que Dios ha hecho; están ansiosos de ver lo que Dios está haciendo.
Un verdadero perseguidor de Dios no se contenta con la verdad pasada; debe tener la verdad presente. Los perseguidores de Dios no quieren sólo estudiar de las páginas mohosas de lo que Dios ha hecho; están ansiosos de ver lo que Dios está haciendo.