-
Amigos míos, lo hicimos. No solo marcamos el tiempo, marcamos la diferencia. Hicimos (a América) más fuerte - hicimos (a América) más libre - y la dejamos en buenas manos. En definitiva, no está mal. Nada mal. Y así, adiós. Que Dios os bendiga. Y Dios bendiga a los Estados Unidos de América.