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Lo cual no es mucho pedir, Señor, porque la increíble verdad final es que no soy culpable. Todo lo que hice fue tomarme en serio tu galimatías... ¿y ves adónde me llevó? Mis primitivos instintos cristianos me han convertido en un criminal.
Lo cual no es mucho pedir, Señor, porque la increíble verdad final es que no soy culpable. Todo lo que hice fue tomarme en serio tu galimatías... ¿y ves adónde me llevó? Mis primitivos instintos cristianos me han convertido en un criminal.