-
Como el Espíritu Santo es Dios, lo sentimos cuando controla nuestras circunstancias y transforma nuestras vidas. Cuando lo hace, nos utiliza. Nos funde en las relaciones. Nos moldea en la búsqueda y la dirección de Su voluntad. Él nos llena de poder y perseverancia para continuar. Nos usa mientras controla nuestras circunstancias y transforma nuestras vidas. Pídele al Espíritu de Dios que te use, tal como eres, con los dones y habilidades que Él te ha dado. Seguro en la confianza de que Dios está en control de tu vida, serás libre para servirle con gozo y eficacia.