Autores:
  • Dios no elige a una persona para la facilidad y la comodidad y la alegría egoísta, sino para una tarea que requerirá todo lo que la cabeza, el corazón y la mano puedan aportar. Dios elige a un hombre para utilizarlo.

    William Barclay (1999). “Good Tidings of Great Joy: The Birth of Jesus the Messiah”, p.48, Westminster John Knox Press