-
A veces me siento discriminado, pero no me enfada. Simplemente me asombra. ¿Cómo puede alguien negarse el placer de mi compañía? No lo entiendo.
A veces me siento discriminado, pero no me enfada. Simplemente me asombra. ¿Cómo puede alguien negarse el placer de mi compañía? No lo entiendo.