-
En Miami no pasa nada. Todo el mundo está deprimido; todo el mundo está intentando conseguir trabajo, alimentar a sus familias. A las tres de la mañana ves a los malvados dando vueltas, listos para comer. Espíritus malignos al acecho.
En Miami no pasa nada. Todo el mundo está deprimido; todo el mundo está intentando conseguir trabajo, alimentar a sus familias. A las tres de la mañana ves a los malvados dando vueltas, listos para comer. Espíritus malignos al acecho.