-
Esta sola avidez, la de adquirir bienes y posesiones para nosotros mismos y para nuestros amigos más cercanos, es insaciable, perpetua, universal y directamente destructiva de la sociedad.
Esta sola avidez, la de adquirir bienes y posesiones para nosotros mismos y para nuestros amigos más cercanos, es insaciable, perpetua, universal y directamente destructiva de la sociedad.