-
Debemos familiarizarnos con nuestro hogar emocional: debemos ver nuestros sentimientos como realmente son, no como suponemos que son. Esto rompe su control hipnótico y dañino sobre nosotros.
Debemos familiarizarnos con nuestro hogar emocional: debemos ver nuestros sentimientos como realmente son, no como suponemos que son. Esto rompe su control hipnótico y dañino sobre nosotros.