-
El camino espiritual es un camino que debemos recorrer "solos juntos", del mismo modo que un buen matrimonio implica una danza entre la soledad y la comunión. La vida del espíritu implica una continua alternancia entre el recogimiento en uno mismo y la salida al mundo: es un viaje de dentro hacia fuera. Tiene una parte solitaria, pero esa soledad nos ayuda a desarrollar relaciones más ricas y profundas con nuestros amigos, nuestros hijos, nuestra comunidad y el mundo político.