-
El profesor de música pensaba que cantaba como una cabra. Fue un poco devastador. Unos meses después, participé en un concurso de música y gané. Llevé mi pequeño trofeo a la escuela y se lo restregué por la nariz. Le dije: "¿Qué dices ahora?".
El profesor de música pensaba que cantaba como una cabra. Fue un poco devastador. Unos meses después, participé en un concurso de música y gané. Llevé mi pequeño trofeo a la escuela y se lo restregué por la nariz. Le dije: "¿Qué dices ahora?".