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La hostilidad natural de las bestias se deja de lado cuando huyen de sus perseguidores; así también, cuando el peligro es inminente, se pone fin a la enemistad de los rivales.
La hostilidad natural de las bestias se deja de lado cuando huyen de sus perseguidores; así también, cuando el peligro es inminente, se pone fin a la enemistad de los rivales.