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  • Un hombre o una mujer se dice que es absorto cuando el agua tiene el control total de él, y él ningún control del agua. Un nadador se mueve voluntariamente. Un ser absorbido no tiene más voluntad que la del agua. Cualquier palabra o acto no es realmente personal, sino la forma que tiene el agua de hablar o hacer. Como cuando oyes una voz que sale de una pared, y sabes que no es la pared la que habla, sino alguien de dentro, o tal vez alguien de fuera haciendo eco en la pared. Los santos son así. Han alcanzado la condición de una pared, o de una puerta.