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Escucha la llamada del Señor:... Ven, pues, vuelve a mí y aprende a conocerme como tu padre, que devuelve el bien por el mal, el amor por la injuria y la caridad sin límites por las heridas punzantes.
Escucha la llamada del Señor:... Ven, pues, vuelve a mí y aprende a conocerme como tu padre, que devuelve el bien por el mal, el amor por la injuria y la caridad sin límites por las heridas punzantes.