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No fue difícil persuadir a la gente de que el mercado era sólido; como siempre en esos momentos, sólo pedían que se acallaran las desalentadoras voces de duda y que hubiera expresiones de confianza con bastante frecuencia.
No fue difícil persuadir a la gente de que el mercado era sólido; como siempre en esos momentos, sólo pedían que se acallaran las desalentadoras voces de duda y que hubiera expresiones de confianza con bastante frecuencia.