-
No me pregunto: "Bueno, ¿Dios existe o Dios no existe?". Elijo creer que Dios existe y, por tanto, puedo decir: "Dios, no puedo hacer esto yo solo. Ayúdame a no beber hoy. Ayúdame a no tomar una droga hoy". Y eso funciona bien para mí.
No me pregunto: "Bueno, ¿Dios existe o Dios no existe?". Elijo creer que Dios existe y, por tanto, puedo decir: "Dios, no puedo hacer esto yo solo. Ayúdame a no beber hoy. Ayúdame a no tomar una droga hoy". Y eso funciona bien para mí.