-
No hay hombre que haya alcanzado un éxito que merezca la pena que no se haya encontrado, en un momento u otro, con al menos un pie colgando al borde del fracaso.
No hay hombre que haya alcanzado un éxito que merezca la pena que no se haya encontrado, en un momento u otro, con al menos un pie colgando al borde del fracaso.