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Olvida el yo encogido que a veces eres y recuerda, en cambio, la esencia mágica de tu propio ser que canta incluso ahora a través de la punta de tus dedos. Esa es la realidad que buscas. Vívela plenamente.
Olvida el yo encogido que a veces eres y recuerda, en cambio, la esencia mágica de tu propio ser que canta incluso ahora a través de la punta de tus dedos. Esa es la realidad que buscas. Vívela plenamente.