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Así que si Dios me pone en grave perplejidad, ¿no ha de darme mucha guía; en lugares de gran dificultad, mucha gracia; en circunstancias de gran presión y prueba, mucha fortaleza? No teman que sus recursos resulten insuficientes para la emergencia. Y Sus recursos son míos, porque Él es mío, y está conmigo y mora en mí.