-
El cristianismo era una epidemia más que una religión. Apelaba al miedo, la histeria y la ignorancia. Se extendió por todo el mundo occidental, no porque fuera cierto, sino porque los seres humanos son crédulos y supersticiosos.
El cristianismo era una epidemia más que una religión. Apelaba al miedo, la histeria y la ignorancia. Se extendió por todo el mundo occidental, no porque fuera cierto, sino porque los seres humanos son crédulos y supersticiosos.