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  • Por Libertad entiendo el Poder que cada Hombre tiene sobre sus propias Acciones, y su Derecho a disfrutar de los Frutos de su Trabajo, Arte e Industria, en la medida en que con ello no perjudique a la Sociedad, o a cualquiera de sus Miembros, quitándole a cualquier Miembro, o impidiéndole disfrutar de lo que él mismo disfruta. Los Frutos de la Industria honesta de un Hombre son las justas Recompensas de la misma, establecidas para él por la Equidad natural y eterna, como lo es su Título para usarlos de la Manera que crea conveniente: Y así, con las limitaciones anteriores, cada Hombre es el único Señor y Árbitro de sus propias Acciones y Propiedades privadas.