-
No me llames para justificar el agravio, que tu crueldad pone en mi corazón, hiéreme no con tu ojo sino con tu lengua, usa poder con poder, y no me mates por arte.
No me llames para justificar el agravio, que tu crueldad pone en mi corazón, hiéreme no con tu ojo sino con tu lengua, usa poder con poder, y no me mates por arte.