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Una vez que me hice policía. Me sumergí en esa carrera. Nunca quise ser policía de Los Ángeles porque pensaba: "Los Ángeles es muy peligroso, no es el lugar donde querría ser policía". Pero de niño me gustaban las armas, los policías y los ladrones, por eso me pareció bien y pensé: "Sí, podría hacer este trabajo".