-
Nos esperan tantas maravillas. Si pudiéramos cargar recuerdos, podríamos combatir el Alzheimer, así como crear una red cerebral de recuerdos y emociones que sustituyera a Internet, lo que revolucionaría el entretenimiento, la economía y nuestra forma de vida. Tal vez incluso para ayudarnos a vivir para siempre, y enviar la conciencia al espacio exterior.