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  • ... nos encontramos ante una marea creciente de productos químicos orgánicos sintéticos biológicamente activos. Algunos manipulan nuestras hormonas. Algunos se adhieren a nuestros cromosomas y desencadenan mutaciones. Algunos paralizan el sistema inmunitario. Otras iluminan nuestros genes y potencian la producción de ciertas enzimas. Si pudiéramos metabolizar estas sustancias químicas en productos de descomposición completamente benignos y excretarlos, supondrían un peligro menor. Sin embargo, muchas de ellas se acumulan.